Mad Men temporada 7: episodio 8, Don, Peggy y Ken ven hacia el futuro, ¿hay algo bueno?

Mad Men temporada 7, Peggy y Don
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Comienza la verdadera recta final de Mad Men y parece que el final feliz de Don Draper está lejos o él ni siquiera intenta que llegue. En melty el resumen de 'Severance', episodio 8 de la temporada 7.

La cadena estadounidense AMC está alzándose como la mejor en lo que llevamos de 2015 (aunque, ojo, ahí viene Game of Thrones de HBO). La forma en que sus escritores están explorando los límites de la cordura humana van más allá y sorprenden en cualquiera de sus formatos, desde Better Call Saul (con un sarcasmo y brillo únicos gracias a su protagonista) hasta The Walking Dead (y sus personajes con una agresividad sumamente lógica pero igual de impactante). Entre esto, llega la etapa final de la serie que levantó al canal: Mad Men. La historia de un atormentado pero sumamente exitoso publicista deja capítulo tras capítulo un sentimiento de reflexión en quien la ve, sobre todo por las constantes cuestiones sobre saber qué es lo que nos hace verdaderamente felices; es la serie que ejemplifica perfecto el tema 'Se puede tener todo, pero se tiene nada', haciendo referencia obvia al éxito profesional de Draper y el desastre de vida personal que tiene. En melty nos metemos de lleno en los últimos episodios y tenemos los puntos más importantes de la premiere de la segunda parte de la temporada 7 y aunque aún no se sabe nada de dónde terminarán Betty o Sally, ya hay pistas para el final feliz de Peggy y para Don las cosas aún se ven demasiado negras.

Don y sus fantasmas... otra vez

Durante la primera parte de la temporada, vimos probablemente a la peor versión de Don, inclusive laboralmente hablando; su alcoholismo lo llevó a terminar con otro matrimonio y la agencia le dio la espalda. En el estreno es más que evidente que la relación con Megan dejó estragos más allá de tratarse de su segundo divorcio; Don no sabe lo que quiere y vuelve a jugar con quien sea, esto apoyado por Roger quien también parece tratar de encontrarse en un punto donde nada importa.

Tres chicas acompañan a Don y Roger en un restaurante y mientras éste último la insulta, para disculparse decide dejar 100 dólares de propina. Don insiste en que la mesera le es familiar, aunque no parece recordar de dónde la conoce le importa tanto tratar de resolver el misterio que vuelve dos veces: una para tener relaciones con ella en un callejón y la otra para algo que ni el mismo sabe qué es; por supuesto la mesera no quiere jugar más y le pide que la deje.

Entretanto, Don continúa teniendo aventuras y la soledad no lo deja en paz, para muestra la escena en la que entra a su maravilloso penthouse (que nos recuerda inmediatamente a la ocasión en que Meghan le cantó en una fiesta) para encontrarlo solo, es un reflejo de que él también está vacío, pero por dentro. En el trabajo sus desatenciones se acumulan y se encuentra movido por la muerte de Rachel Menken.

Rachel es la pista para comenzar a cerrar la historia de Don, pues se trata de una de las primeras amantes que le conocemos (sale en el primer episodio de la serie). Durante el capítulo Don hace casting a varias modelos que sensualmente y bajo sus instrucciones modelan un abrigo de piel, es así que 'en ese esquema' él sueña con Rachel sólo para al siguiente día enterarse de que murió por leucemia. Aunque parece muy lejano el ver a Don morir, ciertamente las muertes que lo rodean le impactan porque lo sacan de su burbuja llena de 'placeres'.

Peggy vs Joan

Peggy y Joan- quien no olvidemos que ya es socia de la firma- tratan de sacar adelante un problema con un cliente cuyas pantimedias deben subir posiciones en el mercado. Cuando las dos más importantes mujeres de la serie se reúnen con sus contrapartes de McCann para que las ayuden en la campaña, Joan vive un más que incómodo momento cuando sus supuestos compañeros le hablan en doble sentido haciendo referencia a su pecho durante toda la conversación. Una molesta Joan trata de mantener la compostura y Peggy acostumbrada a ese tipo de trato (aunque no debería ser así), lleva con éxito relativo la negociación.

En la salida, Joan y Peggy tienen un claro enfrentamiento cuando la primera le reclama la forma en que se comportaron los tipos con los que acaban de tratar, Peggy le dice que no debería de importarle porque "Eres asquerosamente rica. No debes hacer nada que no quieras hacer". Aunque claro, Peggy no sabe lo que Joan tuvo que pasar cuando se ganó la cuenta de Jaguar.

Por otra parte, aunque Peggy se ha vuelto sumamente dura por todo lo que ha tenido que vivir rodeada de hombres que no la toman en serio, ni profesional ni personalmente, al parecer llegó una esperanza. La ex secretaria, tiene una cita con el cuñado de John y aunque al principio ella se porta como la más odiosa, termina pidiéndole que la acompañe a París. Seguro que Peggy necesita una escapada y necesita involucrarse con alguien que se preocupe por ella, más que necesitarlo, se lo merece.

La inesperada amenaza de Ken

Cuando Roger está mas ocupado siendo el 'compañero de juegos' de Don y enseñándonos su nuevo -y muy cool- bigote, no se da cuenta de que perder a Ken es algo de lo que se va a arrepentir más pronto de lo que imagina. Ken es despedido por un viejo problema con uno de los socios de McCann, Roger no hace absolutamente nada por intervenir pero el ex Jefe de Cuentas no se queda de brazos cruzados y aprovechando su relación nuero- suegro con uno de los clientes, él mismo se convierte en uno y le advierte a Pete (quien se queda con todas sus cuentas) y a Roger que no se librarán fácilmente de él. Ken no sólo trata de contraatacar, él también quiere sentirse valorado; su esposa le recuerda que literalmente él le dio hasta su ojo a la empresa y ellos no parecen ver sus sacrificios ni preocuparse mínimamente su felicidad, pero en Mad Men - o en la vida real- ¿hay alguien que no sea tan egoísta como para pensar un poco en el bienestar ajeno?

Crédito AMC