El Secreto de Adaline: reseña, Blake Lively vive un amor eterno

'El secreto de Adaline', reseña
Escrito por

Blake Lively protagoniza esta película de amor que a pesar de ser predecible, es también un filme que brilla gracias a la parte técnica y al compromiso de los actores con la historia. En melty puedes leer la reseña completa a continuación.

Blake Lively es una actriz que inmediatamente relacionamos con moda y elegancia, en gran parte gracias a su participación en Gossip Girl y a sus múltiples participaciones como modelo para marcas como Gucci. Sin embargo, ese aire digno de la realeza que emite la actriz, es también lo que le permite a 'El secreto de Adaline' ser más placentera que muchas otras historias de amor con las mismas características. Lejos están los días donde veíamos a Lively pelear con Leighton Meester acerca del último enredo en el Upper East Side de Nueva York; ahora, con su personaje de Adaline, Lively se traslada a San Francisco con un papel más restringido, pero no por eso menos deslumbrante, que le permite explotar sus habilidades como actriz. Quizá Blake Lively no esté cerca de ganar un Oscar, pero poco a poco van quedando atrás los días donde su belleza estaba sobre su talento y en este filme, ella demuestra que puede llevar un protagónico sobre sus hombros sin mucho problema.

'El secreto de Adaline' sigue la historia de una mujer que deja de envejecer después de un accidente que incluye un auto, un relámpago y una explicación científica que no importan mucho a la trama. Sin embargo, cuando Adaline descubre que su eterna juventud puede traerle problemas -como por ejemplo, que el FBI quiera usarla como experimento-, ella tiene que comenzar a vivir volteando sobre su hombro a cada rato. Huyendo de sus antiguas residencias y trabajos, Adaline finalmente termina en San Francisco trabajando para una biblioteca. Es ahí donde a sus 107 años, ella conoce a Ellis (Michiel Huisman), un chico que la despierta de su propia vida y la obliga a entender que una eternidad no es nada sin un poco de amor.

Su relación evoluciona hasta el punto donde Ellis decide invitar a Adaline al aniversario de sus padres. Es en esa reunión donde Adaline se encuentra con los personajes de Harrison Ford y Kathy Baker y descubre que huir de su pasado no es tan fácil como ella pensó. El encuentro de Adaline con el paso del tiempo, algo que ha estado evadiendo toda su vida, la obligará a tomar una decisión respecto a su futuro: ¿valdrá la pena seguir pasando sus días sin realmente haber vivido, amado, pero sobre todo, rehuir del sentimiento más humano de todos como lo es el dolor?

Dirigida por Lee Toland Krieger y con un guión de J. Mills Goodloe y Salvador Paskowitz, 'El secreto de Adaline' es una película romántica con toques de fantasía y ciencia ficción. A simple vista, la cinta puede parecer una versión antigua de cualquier historia escrita por Nicholas Sparks -y en manos de otro director y elenco probablemente lo hubiera sido-, pero conforme nos adentramos en la trama, descubrimos que existen pequeños detalles que hacen del filme algo que se siente único y original cuando en realidad éste sea algo que hayamos visto cientos de veces.

Culpemos al elaborado diseño de producción, al vestuario digno de una alfombra roja o al simple atractivo visual que aportan Blake Lively y Michiel Huisman, 'El secreto de Adaline' nunca deja de verse 'bonita', una característica básica del romance que todos nos gusta imaginar. La historia podrá nunca tomar riesgos e incluso a veces ser inverosímil, pero todas las distracciones que tiene el escenario donde se desarrolla, lejos de molestar, nos sumergen en el mundo de Adaline y nos hacen comprender su dilema. La película es una historia que debes ver por los sentimientos que provoca y no por lo racional que puedan ser las explicaciones que ofrece. Tan sólo basta tratar de entender cómo Adaline dejó de envejecer para comenzar a ver las fallas en el guión, ¿pero quién quiere hacer eso cuando todo lo demás se ve tan bien?

Del lado de las actuaciones, no existe un eslabón débil en el elenco. Todos los actores están comprometidos con lo fantástico de la trama y ofrecen actuaciones acordes a sus personajes. Michiel Huisman destaca como el príncipe azul moderno interesado por el arte y la labor social, así como Harrison Ford en un papel que dista mucho del Han Solo o el Indiana Jones que conocemos. Pero quizá la mejor interacción que existe en toda la cinta sea gracias a Ellen Burstyn en su papel de la hija de Adaline. La escena en cuestión es la celebración del cumpleaños del personaje de Blake Lively, donde ella discute con su hija -la cual es visiblemente mayor que su madre- los riesgos del sodio en su comida. Es mágico ver a una actriz como Burstyn transformarse en una adolescente voluble con Lively manteniendo la rígida postura de una madre preocupada por la salud de su hija, mientras ambas discuten por algo que no tiene mayor relevancia a la trama, pero que nos demuestra que son los pequeños momentos los que hacen brillar a la película.

Quizá la única falla de Adaline sea no desarrollar a su personaje principal, la cual, a pesar de tener una vida que se infiere emocionante -la mujer ha vivido 107 años, ¿qué no ha visto? - nunca nos deja conocer mucho sobre su personalidad. Sabemos que ella habla varios idiomas, lee mucho y tiene conocimiento de diversos temas como la política y la historia, pero Adaline rara vez nos deja ver algo más que el muro que levanta a su alrededor. Ella es fría, seria y de pocas palabras, pero como audiencia uno se queda con la duda de sus experiencias, de sus anécdotas y sus opiniones respecto al mundo en el que vive. Es como si la protagonista fuera víctima de su propia historia, la cual no la deja desarrollarse más allá de lo necesario.

'El secreto de Adaline' es una película romántica con atisbos de lo que podría ser una muy buena historia. Las pocas fallas en el guión -sobre todo con su protagonista- y el poco convincente voiceover que describe las cuestiones científicas le restan seriedad al conflicto central, pero nunca disminuyen los intentos de la cinta por hacer algo diferente a lo que hemos visto en los últimos años dentro del género. Sí, están todos los clichés que esperas de una historia así y el final probablemente también sea predecible, pero el viaje de Adaline nunca es aburrido o cansado y al estar apelando constantemente al romántico que todos llevamos dentro, es imposible no terminar interesado por lo que ocurre en pantalla. Actuaciones que destacan lo mejor de su elenco, una química palpable entre Lively y Huisman y el eterno dilema de la juventud eterna mezclada con el amor imposible, hacen del filme algo que sobresale sobre el resto de los estrenos de estos últimos meses. Cuéntanos qué te pareció la historia en los comentarios o en Twitter en @melty_mx

Crédito Diamond Films México